Desde pequeños se nos enseñó que somos libres
de decir lo que sentimos y lo que pensamos, pero no se nos instruyó a decir esos pensamientos en el espacio y momento debido.
Las palabras han de ser el medio más sencillo
por el cual las personas suelen acercarse o distanciarse. Tienen gran fuerza y
pueden causar efectos distintos, dependiendo de cómo aprendamos a manejarlas.
Con las palabras podemos alegrar, podemos herir, podemos fortalecer la vida de
una persona y muchas veces, nuestra propia vida.
Son una prueba de nuestro mundo interior, las
melodías que salen de nuestra boca son una demostración de lo que llevamos en
nuestro corazón.
Existe un famoso dicho "Las palabras se las
lleva el viento", sin embargo, el peso de las palabras pueden marcarse en la
vida de aquel que las escuche.
Seamos cuidadosos y precavidos, fuimos
agraciados con el poder de la palabra, y quien usa este don con sabiduría puede
lograr maravillosos frutos que se mostraran a través de toda su vida.
Carmen Melissa De Asís Nepomuceno
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